Señalan millonario fraude en CFE vinculado a empresario carbonífero en Coahuila
Sabinas, Coahuila.- Una red de más de 25 empresas fantasma presuntamente vinculadas al empresario Régulo Zapata Morales —conocido entre empresarios del ramo como “El Coyote Mayor”— ha sido señalada por intentar infiltrarse fraudulentamente en el sistema de concesiones mineras para obtener contratos con la Comisión Federal de Electricidad (CFE) por más de 15 mil millones de pesos.
La denuncia, respaldada por fuentes del sector, detalla que al menos la mitad de las 52 empresas enlistadas por la CFE para ser inspeccionadas por el Servicio Geológico Mexicano no cuentan con operaciones reales. Muchas han operado como factureras, ya han sido observadas por el SAT por irregularidades fiscales, y ahora pretenden transformarse en proveedoras del Estado con documentación simulada, maquinaria rentada y domicilios falsos.
Entre las empresas señaladas destacan: Minera CE-RA, Carbonífera Lumaja, Morales Mining y Comercializadora Armoyu, entre otras. Las irregularidades incluyen contratos adjudicados con maquinaria prestada y simulación de operaciones, generando una competencia desleal para los verdaderos productores del carbón.
Sin mina, pero con millones en contratos
Pese a no contar con historial como productor, Zapata Morales habría logrado colocar a varias de sus empresas como proveedoras de la CFE. El empresario ha sido acusado de suministrar “tierra negra”, un material no apto para plantas generadoras, lo que ocasionó graves daños en instalaciones de la CFE y pérdidas que superarían los mil millones de pesos.
A raíz de estos incumplimientos, la paraestatal vetó a tres de sus empresas: Desarrollos Carboneros Mexicanos, Minerales y Transportes, y Beneficios Carboneros AJ, por no cumplir con un pedido de más de un millón de toneladas de carbón de diseño.
Señalado en tragedia de El Pinabete
Además de los señalamientos por corrupción y fraude, Régulo Zapata enfrenta procesos penales por su presunta responsabilidad en la tragedia de la mina El Pinabete, donde murieron más de 10 mineros. Este caso obligó a la CFE a emprender un costoso operativo de rescate con un presupuesto que superó los 5 mil millones de pesos.
De acuerdo con versiones extraoficiales, Zapata presume tener influencia sobre altos mandos de la CFE, e incluso se le vincula con la directora general Emilia Esther Calleja Alor, quien presuntamente habría sido contactada a través de familiares para asegurar contratos multimillonarios.
Riesgo para la industria y el país
La presencia de estas empresas fantasmas representa no solo un desfalco potencial para el erario público, sino también un riesgo a la cadena de suministro eléctrico y a la seguridad de los trabajadores. Expertos advierten que este tipo de prácticas amenaza con desplazar a productores legítimos y comprometer la operación de plantas generadoras que dependen de un suministro constante y confiable de carbón.
Urgen medidas
Ante este panorama, se exige una revisión a fondo de los procesos de contratación dentro de la CFE, así como auditorías externas, sanciones a los responsables y mayor vigilancia institucional. La corrupción en el sector minero no solo pone en jaque el sistema eléctrico nacional, sino que refleja una preocupante debilidad en los mecanismos de control del Estado.
“El combate a la corrupción en la industria carbonífera debe ser una prioridad nacional. No se puede permitir que intereses particulares desvíen recursos públicos, destruyan empleos formales y pongan en riesgo la vida de los trabajadores,” señalan representantes del sector.

