ACNUR advierte sobre recortes financieros que afectan a refugiados en México
El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) alertó que la falta de recursos está impactando su capacidad de asistencia en México y en el mundo. La reducción de fondos ha obligado al cierre de oficinas y a la suspensión de proyectos que atendían a personas refugiadas y solicitantes de asilo.
Benjamín de Barros, titular de la oficina de ACNUR en el norte de México, señaló que la crisis financiera se debe principalmente al congelamiento de la ayuda internacional desde Estados Unidos, afectando severamente al sistema de Naciones Unidas. “En México, como en otros lugares, tuvimos que cerrar oficinas y proyectos, y suspender acuerdos con socios locales”, afirmó.
El funcionario explicó que estos recortes limitan la atención en comunidades receptoras y zonas con alta movilidad de personas, y aunque ACNUR sigue brindando apoyo técnico y financiero, ya no es posible mantener los niveles de asistencia de años anteriores.
De Barros subrayó que la función de ACNUR es complementar los esfuerzos del Estado mexicano, no sustituirlos, y advirtió que la falta de recursos podría dejar en riesgo servicios esenciales para refugiados y solicitantes de asilo.
En 2024, México recibió alrededor de 80 mil solicitudes de refugio, situándose entre los diez países con mayor número de casos en el mundo, tendencia que continúa en 2025. Sin embargo, el debilitamiento del financiamiento internacional amenaza con reducir la capacidad de atención en un país cada vez más destino de población desplazada.

