marzo 7, 2026

Por: Belinda Cortez

En Ramos Arizpe las finanzas dejaron de ser ejemplo. Al cierre de este 2025, las deudas con proveedores se han vuelto una constante en la Tesorería municipal, algo que no ocurría en la administración de Chema Morales.

El foco está en el tesorero Francisco Solís, cuya gestión financiera hoy genera más preguntas que certezas. Facturas acumuladas, retrasos en pagos y proveedores inconformes reflejan un desorden que ya no puede minimizarse.

Y aunque la responsabilidad operativa sea del área financiera, el costo político recae en la administración de Tomás Gutiérrez. Cada adeudo pendiente se suma a una lista de errores que afectan la confianza y la credibilidad del gobierno municipal.

Porque cuando antes había orden y hoy hay incertidumbre, el problema no es menor: es una señal de alerta.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *