Lleva chofer de Ruta Express alegría a colonias vulnerables por el Día de Reyes
En Ramos Arizpe y Saltillo, la magia del Día de Reyes no siempre llega en caravanas ni con coronas doradas. A veces aparece en forma de un gesto sencillo, impulsado por la voluntad de servir. Desde hace cuatro años, Irving Agustín Jerónimo Rivera, operador del transporte público de la Ruta Express, se ha convertido en un verdadero “rey mago sin corona”, llevando sonrisas, regalos y esperanza a niñas y niños de colonias vulnerables.
Irving, conductor de la unidad número 14, ha logrado transformar su jornada laboral en un acto de solidaridad. Sin ser Melchor, Gaspar o Baltazar, comparte con ellos el mismo espíritu: dar sin esperar nada a cambio. Cada 6 de enero, combina su oficio con un compromiso social que ha ido creciendo y consolidándose con el paso del tiempo, ganándose el reconocimiento y cariño de la comunidad.
Este 2026, realizará esta labor por cuarto año consecutivo. No solo obsequia juguetes a los menores que abordan su camión, sino que extiende su iniciativa a colonias consideradas vulnerables, donde la ilusión de la niñez cobra un significado especial. Su constancia lo ha convertido en un ejemplo de empatía y responsabilidad social en el municipio.
El recorrido especial se llevará a cabo el próximo 6 de enero. A las 2 de la tarde, el convivio iniciará en la plaza principal de la colonia Urbi Villa, mientras que a las 5 de la tarde la celebración continuará en la plaza principal de la colonia Santa Luz Analco. En ambos puntos se repartirán alrededor de mil pelotas, habrá piñatas, rosca de Reyes y la presentación del espectáculo infantil “Cachichurris Koqueto”, diseñado para la diversión de niñas, niños y sus familias.
De acuerdo con Irving, esta tradición nació como una promesa personal a San Judas Tadeo. En un momento de incertidumbre laboral, pidió no quedarse sin trabajo y, al ver cumplida su petición, decidió retribuir cada Día de Reyes compartiendo alegría con los más pequeños. Desde entonces, ha mantenido este compromiso de manera ininterrumpida.
Con acciones sencillas pero profundamente significativas, Irving Agustín Jerónimo Rivera demuestra que no se necesita una corona para ser rey, sino un corazón dispuesto a compartir, servir y pensar en los demás.

