Microsensores detectan focos de contaminación en la región Sureste; ladrilleras de Saltillo, entre los principales riesgos
Con la instalación de 30 microsensores en distintos puntos de la región Sureste, la Secretaría del Medio Ambiente de Coahuila ha logrado identificar zonas con altos niveles de contaminación que pueden resultar perjudiciales tanto para el entorno como para la salud pública. Entre los principales focos detectados se encuentran alrededor de 120 ladrilleras ubicadas en Saltillo, consideradas de alto riesgo debido a la quema de llantas, una práctica que genera nanopartículas capaces de ingresar a los pulmones e incluso absorberse a través del torrente sanguíneo.
Los microsensores son dispositivos de tamaño reducido que permiten detectar estímulos físicos como luz, temperatura, presión o movimiento, transformándolos en señales eléctricas. Esta tecnología posibilita una medición ambiental precisa y automatizada, con aplicaciones que van desde el ámbito de la salud hasta el monitoreo de la calidad del aire.
La secretaria de Medio Ambiente en Coahuila, Susana Estens de la Garza, explicó que la implementación de estos equipos fue posible gracias al apoyo de la Facultad de Ciencias Químicas de la Universidad Autónoma de Coahuila (UAdeC). Señaló que, a partir de la información recabada, se trabajará de manera conjunta para buscar soluciones de fondo, con el objetivo de migrar los hornos ladrilleros a alternativas menos contaminantes que no utilicen neumáticos como combustible.
Indicó que este monitoreo representa un avance significativo en el diagnóstico de la calidad del aire en la zona conurbada que conforman Saltillo, Ramos Arizpe y Arteaga, al permitir una identificación más precisa de las fuentes contaminantes.
“Con el despliegue de 30 microsensores en la región Sureste se están midiendo partículas menores a 2.5 micras, que son las que más nos preocupan. No es que otros contaminantes no sean importantes, pero estas partículas pueden ingresar a los pulmones y, en un momento dado, llegar al torrente sanguíneo”, explicó la funcionaria.
Además de las ladrilleras, el monitoreo también permitió detectar otros puntos que requieren atención, como una empresa acerera ubicada en Ramos Arizpe y una cementera localizada en los límites de ese mismo municipio, los cuales también contribuyen a la carga contaminante en la región.
Finalmente, Susana Estens de la Garza señaló que el gobierno estatal busca implementar soluciones de largo plazo para erradicar la quema de llantas en la cocción de ladrillo, una práctica que se ha mantenido durante años debido al escaso control en la disposición final de los neumáticos, los cuales terminan siendo utilizados como combustible en estas ladrilleras.

