En inicio de Adviento, obispo de Saltillo pide coherencia y responsabilidad social
En el arranque del Año Litúrgico y durante la celebración del Primer Domingo de Adviento, el obispo de Saltillo, Hilario González, emitió un llamado directo a la comunidad católica para que este tiempo previo a la Navidad se viva con acciones visibles, responsabilidad social y coherencia de vida, más allá de la tradición religiosa.
El obispo subrayó que el Adviento debe asumirse como una actitud permanente y no únicamente como una preparación litúrgica. Señaló que los creyentes están llamados a desempeñar un papel activo en la sociedad al convertirse en “precursores” de Cristo con obras que impulsen un ambiente de paz y justicia.
“El Adviento es una actitud de vida. Somos quienes vamos delante de Jesús para animar a otros a prepararse y recibirlo”, afirmó.
Al referirse al mensaje bíblico del día, González dijo que las circunstancias actuales exigen una vigilancia constante, no desde el miedo, sino desde la responsabilidad frente a la vida pública y familiar. Destacó que la exhortación del Evangelio a “estar preparados” cobra relevancia en un contexto donde la violencia, la desigualdad y la tensión social siguen marcando a la región.
Asimismo recordó que el Adviento debe dejar un impacto palpable en la sociedad y no limitarse a una vivencia interior. Insistió en que la preparación para la Navidad debe traducirse en gestos concretos que favorezcan la reconciliación, la solidaridad y la justicia en la comunidad.
“Que nuestras acciones hablen de un corazón dispuesto. Vivamos con justicia y honestidad, construyendo la sociedad que anhelamos”, declaró.
El obispo concluyó que la Diócesis de Saltillo está llamada a convertirse en un “signo visible” de esperanza durante este periodo, y pidió a las familias mantenerse unidas y comprometidas frente a los desafíos actuales rumbo a la celebración navideña.

