Crece la preocupación por expresiones clasistas hacia familias migrantes en la Región Sureste de Coahuila
Mientras la Región Sureste de Coahuila atraviesa una etapa de expansión industrial y consolidación económica, autoridades estatales advierten sobre un fenómeno social que contrasta con este desarrollo: la normalización de expresiones despectivas para referirse a personas que migran desde el sur del país en busca de empleo y estabilidad.
En particular, el uso de la palabra “chiriguillo” se ha vuelto recurrente en conversaciones cotidianas y en redes sociales, donde es empleada para etiquetar de forma negativa a familias provenientes de estados como Chiapas, Veracruz y Guerrero. De acuerdo con la Dirección para la Promoción de la Igualdad y Prevención de la Discriminación, este término no es un simple modismo regional, sino un lenguaje cargado de prejuicios sociales y clasistas.
La titular de la dependencia, Patricia Yeverino Mayola, señaló que este tipo de expresiones contribuyen a reforzar estereotipos y prácticas de exclusión. Explicó que el lenguaje no solo comunica ideas, sino que también puede convertirse en un mecanismo de discriminación cuando se utiliza para descalificar o minimizar a ciertos grupos de la población.
“El problema no es la procedencia de las personas, sino el significado negativo que se construye alrededor de ellas. Este tipo de palabras generan etiquetas que pueden limitar oportunidades y afectar la convivencia social”, indicó.
El dinamismo económico de municipios como Saltillo y Ramos Arizpe ha impulsado la llegada de miles de trabajadores y sus familias, quienes se han integrado a sectores clave de la industria y los servicios. Su presencia es cada vez más visible en distintas zonas habitacionales, especialmente en el sur de Saltillo y amplios sectores de Ramos Arizpe, donde estas comunidades han comenzado a establecerse de manera permanente.
Aunque hasta el momento no se han registrado quejas formales ante la autoridad por actos de discriminación relacionados con este término, la funcionaria advirtió que la ausencia de denuncias no significa que el problema no exista. Por el contrario, señaló que la discriminación suele manifestarse primero a través del lenguaje, creando un ambiente hostil que puede derivar en exclusión social, acoso o limitaciones en el acceso a servicios y oportunidades.
Ante este escenario, la dependencia estatal reiteró el llamado a la ciudadanía para fomentar un trato respetuoso e incluyente, acorde con una región que se caracteriza por su diversidad y crecimiento. Finalmente, Yeverino Mayola subrayó que el desarrollo económico debe ir acompañado de cohesión social y respeto a la dignidad humana, pilares fundamentales para una convivencia armónica en el Coahuila actual.

