Estado reconoce limitaciones para regular hospedaje irregular y captar impuesto turístico
El titular de la Administración Fiscal General, José María Morales Padilla, reconoció que, pese a existir voluntad política, el Gobierno de Coahuila no cuenta actualmente con las facultades necesarias para regular el hospedaje irregular que se ofrece a través de plataformas digitales, situación que afecta tanto al sector hotelero formal como a la recaudación estatal.
El funcionario explicó que este tipo de hospedaje representa una desventaja competitiva para los hoteles establecidos, además de una pérdida significativa de ingresos para el estado, ya que el Impuesto Sobre Hospedaje que no se recauda podría significar entre 10 y 15 millones de pesos mensuales.
Morales Padilla detalló que, aunque en Coahuila se han registrado avances legislativos en torno a la operación de hospedajes particulares, el tema tributario depende de decisiones a nivel federal, por lo que la autoridad estatal se encuentra limitada para actuar de manera directa.
“No lo traemos en nuestra cancha. Esperemos que en la próxima reunión de administradores fiscales podamos monitorear el tema; sería lo ideal y ayudaría a generar una competencia leal con los hoteleros, que es una queja constante”, expresó.
Por su parte, empresarios del sector hotelero han denunciado de manera reiterada la falta de regulación en la renta de cuartos y viviendas a través de internet, al señalar que muchos de estos espacios no cumplen con medidas básicas de seguridad ni con estándares de calidad, lo que podría representar riesgos para los visitantes y afectar la imagen del destino.
El titular de la Administración Fiscal General subrayó que el principal reto es insistir en que las plataformas digitales, como Airbnb, contribuyan al pago de impuestos, destacando que el tema ya ha sido discutido en el Congreso del Estado, aunque sin una solución definitiva.
Finalmente, el sector hotelero hizo un llamado a las autoridades competentes para que se avance en la regulación de este tipo de hospedaje, especialmente ante la proximidad del Mundial de Futbol, evento del que México será sede en varias entidades y que implicará un aumento en la demanda de servicios de alojamiento, así como la necesidad de garantizar condiciones equitativas y seguras para todos los prestadores del sector turístico.

