Obispo de Saltillo llama a vivir la Cuaresma 2026 con reflexión y compromiso
El obispo de Saltillo, Hilario González García, convocó a la comunidad católica a prepararse para vivir la Cuaresma 2026 como un tiempo de reflexión profunda, conversión y compromiso con la fe.
El prelado recordó que este periodo litúrgico comenzará el Miércoles de Ceniza, el 18 de febrero de 2026, y concluirá el Jueves Santo, el 2 de abril de 2026, antes del inicio del Triduo Pascual. Subrayó que se trata de 40 días dedicados a la preparación espiritual rumbo a la celebración central del cristianismo: la Pascua.
Durante su mensaje pastoral, González García invitó a los fieles a participar activamente en las celebraciones propias de este tiempo, no solo con la recepción de la ceniza, sino mediante una vivencia constante de las prácticas cuaresmales.
“El signo de la ceniza nos habla de arrepentimiento, de dolor por el pecado y de la necesidad de volver el corazón a Dios”, expresó el obispo, quien insistió en que la Cuaresma debe traducirse en cambios concretos de vida.
El obispo reiteró que la Iglesia propone tres caminos fundamentales para este periodo: la oración para fortalecer el diálogo personal con Dios, el ayuno para aprender a moderar deseos y hábitos, y la limosna para practicar la caridad con los más necesitados. Señaló que estas prácticas no deben vivirse de manera aislada, sino como un proceso integral de conversión que impacte la vida cotidiana de los creyentes.
En el contexto de su visita a la parroquia del Santísimo Cristo del Ojo de Agua, el obispo también destacó la figura de José Sánchez del Río, cuyo testimonio —dijo— sigue siendo una inspiración para las nuevas generaciones.
Finalmente, González García reiteró que la vivencia cuaresmal debe reflejarse en gestos concretos de ayuda al prójimo. Al referirse a la situación de diversos pueblos que enfrentan dificultades, como Cuba, subrayó que la caridad cristiana debe mantenerse por encima de cualquier interés político.
El obispo concluyó invitando a los fieles de la diócesis a aprovechar este tiempo litúrgico para renovar su vida espiritual y prepararse con alegría para la celebración de la Pascua.

