Ampliación de carretera Saltillo–Derramadero estará lista en noviembre
La ampliación de la carretera Saltillo–Zacatecas en el tramo que conecta con Derramadero registra un importante avance y se prevé que sea entregada en noviembre de este año, informó el gobernador de Coahuila, Manolo Jiménez Salinas.
El mandatario estatal destacó que se trata de una de las obras de infraestructura más importantes para la región Sureste del estado, un proyecto que durante más de 15 años se buscó concretar y que ahora se desarrolla con recursos estatales.
La obra contempla la ampliación de la carretera en el tramo Saltillo–La Encantada, con una longitud de 7.3 kilómetros. Tendrá cuatro carriles de circulación —dos por sentido—, además de acotamientos y la construcción de dos pasos superiores vehiculares en los puntos conocidos como Las Coloradas y La Angostura.
Jiménez Salinas explicó que esta infraestructura beneficiará directamente a miles de personas que utilizan diariamente esta vía para trasladarse hacia la zona industrial de Derramadero.
Entre la capital del estado y esta zona industrial circulan diariamente más de 20 mil trabajadores, además de miles de estudiantes que en su mayoría viven al sur de la ciudad. Asimismo, la obra beneficiará a habitantes de más de 90 ejidos ubicados en el municipio de Saltillo y a quienes transitan por Coahuila provenientes del centro del país.
“Hoy estamos cumpliendo uno de los compromisos más importantes con nuestra gente de la región Sureste, la ampliación de la carretera de Saltillo a Derramadero, una inversión que tiene un gran impacto social”, señaló el gobernador.
El proyecto inició con una inversión aproximada de 490 millones de pesos; sin embargo, debido a ajustes técnicos y obras adicionales relacionadas con infraestructura hidráulica, reubicación de tuberías y la construcción de puentes, el costo final podría alcanzar cerca de 700 millones de pesos.
Jiménez Salinas recordó que cuando se desempeñó como alcalde de Saltillo se logró avanzar con la construcción de 3.5 kilómetros utilizando recursos federales durante el último año de la administración del expresidente Enrique Peña Nieto. Posteriormente, el proyecto quedó detenido debido a la falta de presupuesto federal y a prioridades surgidas durante la pandemia.
Ante este escenario, el gobierno estatal decidió retomar la obra con recursos propios para garantizar su conclusión.
El mandatario agregó que esta obra también forma parte de la estrategia de infraestructura que se impulsará en 2025 en todas las regiones del estado, donde se contempla una inversión superior a los dos mil millones de pesos.
Jiménez Salinas destacó además el crecimiento económico que se vive en el valle de Derramadero, donde tan solo en 2024 se detonaron inversiones cercanas a los dos mil millones de dólares, lo que se traduce en miles de nuevos empleos para la población.
Señaló que la llegada constante de inversiones a Coahuila se debe a factores como la seguridad, la estabilidad laboral y la calidad de la mano de obra.
Finalmente, el gobernador reiteró su compromiso de continuar trabajando en temas prioritarios para la población, como educación, salud, seguridad e infraestructura.
“A nosotros no se nos olvida por qué llegamos hasta aquí. Llegamos gracias al apoyo de las y los coahuilenses, y la mejor manera de honrar esa confianza es cumpliéndoles”, afirmó.

