Obispo de Saltillo considera viable recibir limosnas con tarjeta y códigos QR
El obispo de Saltillo, Hilario González García, consideró viable que las parroquias comiencen a utilizar terminales bancarias y códigos QR para recibir limosnas y donativos, ante el crecimiento del uso de pagos electrónicos entre la población.
El líder religioso señaló que cada vez más personas realizan compras y pagos cotidianos únicamente con tarjeta o medios digitales, por lo que la Iglesia también debe adaptarse a las nuevas dinámicas sociales y financieras.
“Creo que es una opción más que se está dando de acuerdo a las posibilidades de la sociedad. Mucha gente ya no trae efectivo o morralla”, comentó.
La declaración surge luego de que recientemente trascendiera que en el Vaticano ya se implementan mecanismos digitales para recibir aportaciones de los fieles.
González García explicó que este tipo de herramientas podrían comenzar a incorporarse gradualmente en algunas parroquias de la Diócesis de Saltillo, dependiendo de las necesidades de cada comunidad y de los hábitos de pago de los asistentes.
El obispo destacó que las nuevas generaciones utilizan con mayor frecuencia medios electrónicos incluso para gastos pequeños, situación que también empieza a reflejarse en actividades religiosas.
Asimismo, comentó que en algunas iglesias de México ya operan terminales bancarias y sistemas de códigos QR para recibir donativos.
Incluso relató que recientemente observó este esquema en una parroquia de Monterrey, donde los fieles podían realizar aportaciones mediante tarjeta o transferencia electrónica.
“Es adecuarse a los tiempos. Así como pagas un café o una compra pequeña con tarjeta, también podría hacerse una aportación en la iglesia”, expresó.
El líder católico añadió que uno de los factores que influirá en la implementación de este sistema será el costo operativo de las terminales bancarias.
Durante la entrevista también señaló, entre risas, que los pagos digitales podrían ayudar a que las limosnas no se limiten únicamente a monedas o cambio sobrante.
“Es una buena oportunidad para que ya no haya tanta morralla y que las personas puedan poner un poquito más de cariño en la limosna”, comentó.
Finalmente, indicó que la adopción de este modelo dependerá de cómo avance la cultura del pago electrónico y de la disposición de cada parroquia para incorporarlo.

