Libertad de Diálogo
En Coahuila, el PAN vuelve a apostar por el aislamiento. La negativa a construir una alianza legislativa con el PRI para las elecciones de este año no solo exhibe una lectura errática del escenario local, sino que abre la puerta a un riesgo mayor: perder el registro estatal, como ya le ocurrió al PRD bajo el liderazgo de Mary Telma Guajardo. Hoy, el partido que encabeza Elisa Maldonado parece caminar por la misma cornisa.
No es la primera vez. Es la segunda ocasión en que el PAN decide no ir en alianza y los resultados recientes no respaldan la estrategia: en 2024 apenas lograron rescatar una alcaldía. La desconexión con el sentir de los coahuilenses es evidente, y el problema no es ideológico, sino de conducción.
Las decisiones se toman desde lo nacional, lejos del pulso local, con Jorge Romero marcando la línea. En política, ignorar el t

