Plaga de palomas provoca daños estructurales y riesgos sanitarios en la Catedral de Saltillo
La acumulación masiva de excremento, restos de aves y nidos de palomas ha generado severos daños en la fachada de la Catedral de Saltillo, uno de los templos históricos más representativos de la ciudad.
El párroco Juan Manuel Ledezma Ramírez explicó que esta fauna nociva se ha asentado por miles en las torres del inmueble, provocando el deterioro de cúpulas, relieves y muros.
Detalló que, tras trabajos recientes de mantenimiento derivados de daños ocasionados por una granizada en años anteriores, se pudo dimensionar el impacto acumulado por la presencia de estas aves.
“Es exagerada la cantidad de excremento que retiramos cada 15 días. Los canales pluviales estaban completamente obstruidos; se sacan costales de desechos de toda la superficie”, señaló.
El problema no solo afecta la imagen del recinto, sino que también representa un riesgo estructural. El excremento de paloma contiene ácido úrico, además de nitratos y sulfatos, elementos altamente corrosivos que deterioran materiales como piedra, concreto, metal y pintura, acelerando la erosión y el desgaste de las superficies.
Ante la magnitud del problema, la parroquia ha tenido que contratar servicios especializados de limpieza de manera periódica para retirar los residuos acumulados.
A esta situación se suma el riesgo sanitario. Autoridades de salud han advertido que, al secarse, las heces pueden dispersarse en el aire y ser inhaladas, lo que puede provocar enfermedades respiratorias, alergias e incluso infecciones graves como ciertos tipos de meningitis.
La problemática pone en evidencia la necesidad de implementar medidas integrales para el control de esta fauna en edificios históricos, con el fin de preservar el patrimonio y proteger la salud de la población.

