Escuela primaria federal “Manuel Acuña” suspende clases por riesgo de caída de árboles
Padres de familia y personal docente de la escuela primaria federal “Manuel Acuña”, ubicada en Saltillo, suspendieron actividades presenciales debido al riesgo que representan varios árboles en mal estado dentro del plantel, los cuales ya han provocado daños en aulas y estructuras escolares.
La directora comisionada del plantel, Llie Ivonne Ortiz Martínez, informó que desde el año pasado solicitaron apoyo a las autoridades para retirar al menos siete árboles que presentan riesgo de colapso; sin embargo, aseguró que no recibieron atención debido a que les solicitaron cubrir el costo de la maquinaria necesaria para realizar los trabajos.
La docente explicó que la institución es una escuela bidocente con apenas 20 alumnos y 15 padres de familia, por lo que resulta imposible reunir los recursos económicos necesarios para contratar maquinaria pesada.
Ortiz Martínez detalló que el primer árbol cayó sobre un salón donde reciben clases alumnos de primero, segundo y tercer grado, obligando al personal a reubicar al grupo dentro de la dirección escolar.
Posteriormente, otro árbol colapsó y quedó sobre cables de energía eléctrica y un poste de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), situación que continúa sin resolverse pese a los reportes realizados ante distintas dependencias.
El caso más reciente ocurrió el pasado 16 de mayo, cuando otro árbol cayó sobre parte de las instalaciones escolares, dañando dos salones utilizados como bodegas y provocando afectaciones en una barda perimetral y en el área de juegos infantiles.
“Con la base del árbol se empujó la barda y quedó inclinada. También dañó los techos y quebró otro árbol pequeño”, explicó la directora.
Ante el riesgo de nuevos colapsos, los padres de familia decidieron cerrar temporalmente la escuela para evitar accidentes que puedan poner en peligro a los estudiantes y trabajadores.
La directora señaló que actualmente cualquier zona del plantel representa un factor de riesgo debido a la presencia de árboles deteriorados y estructuras dañadas.
“Los padres no quieren que los niños entren porque hay peligro en toda la escuela. Necesitamos atención urgente”, expresó.
La directora indicó que ya fueron enviados oficios y reportes a distintas dependencias, además de que personal de Ecología acudió previamente a retirar parte de uno de los árboles caídos.
Sin embargo, aseguró que hasta el momento ninguna autoridad educativa o de infraestructura ha acudido para resolver de manera integral la problemática.
También explicó que la Comisión Federal de Electricidad únicamente realizó una inspección visual en uno de los casos y posteriormente cerró el reporte como “atendido”, aunque el árbol permanece sobre el cableado.
Mientras se determina una solución, el personal docente analiza implementar clases a distancia para evitar retrasos académicos en los estudiantes.
La directora señaló que la continuidad de las actividades dependerá de la respuesta de las autoridades y de los acuerdos que se logren con los padres de familia en los próximos días.

