Controlar el gusano barrenador en México tomará al menos 10 años, advierten especialistas
Saltillo, Coauila.- La erradicación del gusano barrenador del ganado en México requerirá al menos una década de trabajo coordinado entre autoridades sanitarias y productores pecuarios, debido a la expansión que esta plaga ha comenzado a registrar en distintas regiones del país.
Así lo señaló Luis Alberto Aguirre Uribe, investigador de la Universidad Autónoma Agraria Antonio Narro, quien explicó que la situación representa un desafío importante, especialmente para el norte del país, considerado históricamente una zona libre de esta enfermedad.
El especialista indicó que una de las principales estrategias para combatir la plaga será la liberación constante de moscas estériles, método utilizado para interrumpir el ciclo reproductivo del insecto.
“Para alcanzar a limpiar el país de este problema se necesitará la liberación de dos millones de moscas estériles por semana”, explicó.
Añadió que esta medida también busca evitar que la enfermedad logre expandirse hacia Estados Unidos en los próximos meses.
Aguirre Uribe destacó que la participación de los productores pecuarios será fundamental para contener el avance del gusano barrenador, ya que cualquier caso sospechoso debe ser reportado inmediatamente ante las autoridades de sanidad animal para aplicar controles oportunos.
El investigador advirtió que uno de los principales riesgos se encuentra en los animales silvestres, debido a que permanecen fuera de vigilancia y pueden facilitar la propagación natural de la plaga.
Asimismo, recordó que el gusano barrenador representa un riesgo mortal para los animales afectados y, aunque en casos poco frecuentes, también puede presentarse en seres humanos bajo condiciones extremas de higiene y salud.
No obstante, aclaró que el riesgo para la población en entidades como Coahuila es bajo, debido a que la mayoría de las personas cuenta con acceso a agua potable, servicios médicos y condiciones sanitarias adecuadas.
El especialista insistió en que la vigilancia epidemiológica y la colaboración entre productores y autoridades serán determinantes para evitar mayores afectaciones al sector ganadero nacional.

