Lula y Flávio Bolsonaro, principales candidatos presidenciales de Brasil, se enfrentan por propuesta arancelaria de EU
RÍO DE JANEIRO (AP).- El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y su rival, el senador Flávio Bolsonaro, se enfrentaron esta semana por los aranceles estadounidenses, ya que ambos intentaron disuadir al gobierno de Trump de seguir adelante con su propuesta de aplicar impuestos del 25% a los productos brasileños a pesar del amplio superávit comercial de Estados Unidos.
Los dos principales candidatos a las elecciones presidenciales de octubre intercambiaron argumentos sobre sus respuestas, lo que sugiere que creen que la percepción que se tenga de ellos respecto a su gestión de los aranceles estadounidenses, profundamente impopulares, será un factor clave en la votación.
Mientras que el senador Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, hizo hincapié en que los aranceles fortalecerían a Lula, el gobierno brasileño rechazó el argumento de que sus políticas comerciales son irrazonables, discriminatorias o gravosas para el comercio estadounidense.
La administración Trump impuso por primera vez un arancel del 50% a las importaciones brasileñas en julio pasado, alegando una “caza de brujas” contra Jair Bolsonaro, quien estaba siendo juzgado en ese momento por intentar un golpe de Estado a pesar de su derrota electoral en 2022 ante Lula y que posteriormente fue condenado.
En su carta, el presidente estadounidense Donald Trump también acusó a Brasil de prácticas comerciales desleales y afirmó haber ordenado al Representante Comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, que iniciara una investigación. Esta investigación llevó a que, en junio, la oficina acusara a Brasil de aplicación laxa de las leyes anticorrupción y de aranceles abusivos, entre otras cosas. Estados Unidos ha mantenido un superávit comercial de bienes con Brasil durante años.
Después de que las relaciones entre los dos países parecieran mejorar tras las reuniones entre Lula y Trump el año pasado, la propuesta estadounidense de imponer aranceles en junio provocó un nuevo deterioro de las relaciones, y Lula advirtió al líder estadounidense que no se inmiscuyera en las elecciones del país.

