Anticipan bajo crecimiento económico en 2027; advierten riesgos para inversión y empleo
Especialista prevé un avance de entre 1.5 y 2.5 por ciento para México, mientras las proyecciones del Paquete Económico contemplan una inflación de 3 por ciento y un dólar a 17.90 pesos.
SALTILLO, COAH.- México enfrentaría un crecimiento económico moderado durante 2027, con una expansión estimada de entre 1.5 y 2.5 por ciento, escenario que podría limitar la llegada de inversiones privadas y la generación de empleos, advirtió Cristian Salvador Morales, socio de Impuestos de Russell Bedford, oficina Saltillo.
El especialista explicó que, aunque las proyecciones del Gobierno Federal contemplan ingresos históricos y una menor inflación, persisten desafíos relacionados con el déficit presupuestario, las modificaciones fiscales y el ritmo de crecimiento de la actividad productiva.
Señaló que las estimaciones oficiales prevén un incremento en la recaudación, impulsado por una mayor eficiencia fiscal y un aumento proyectado en el precio del barril de la mezcla mexicana de petróleo.
Sin embargo, advirtió que los gastos federales continuarían por encima de los ingresos, lo que mantendría un déficit presupuestario cercano al 3.6 por ciento.
“En general, el panorama económico se prevé lento. El crecimiento va a ser lento, de hecho, se prevé entre el 1.5 y 2.5 por ciento, lo cual es bajo”, manifestó.
Empresas podrían frenar inversiones y contrataciones
Morales consideró que las proyecciones económicas para 2027 reflejan un escenario moderado, con tasas de crecimiento similares a las registradas durante administraciones federales anteriores.
Explicó que este comportamiento podría llevar a las empresas a adoptar decisiones más conservadoras respecto a la ampliación de sus operaciones o el desarrollo de nuevos proyectos.
La cautela empresarial, señaló, también podría repercutir en la apertura de plazas laborales y limitar el dinamismo de diferentes sectores productivos.
Aunque el Gobierno Federal espera obtener mayores recursos, el especialista destacó que una recaudación elevada no necesariamente se traduce en un crecimiento económico significativo.
Indicó que los ingresos adicionales permitirían mantener programas sociales y financiar actividades consideradas prioritarias, pero insistió en que será necesario observar el comportamiento de la inversión privada y del empleo.

